Sandro Doreste: «Me veo como un viajero que se examina»

Sandro Doreste

Entrevista exprés

Sandro Doreste Bermúdez es hijo de escritores, viajero… Entusiasta del mundo de la fantasía, es uno de los escritores canarios que se mueve en este género con soltura. Actualmente continúa sus estudios y compagina con ellos labores de corrección editorial. Ha sido militar de la Armada, viajar en un patrullero le ha dado una visión sobre la vida de la que no todos los jóvenes de su edad pueden presumir.

Tres claves de tu último trabajo

En Jurmanarem, la tercera parte de La caída del submundo, me he centrado, por una parte, en profundizar en los miedos, el romance añejo y la relación filial entre los protagonistas. Por otra parte, Jurmanarem ha sido mi proyecto más ambicioso hasta la fecha, pues en él he intentado razonar una red lógica que enlazara a las criaturas sobrenaturales y les diera un origen, en lo que cabe, creíble. Y, en tercer lugar, he utilizado la acción como carril de desarrollo de la trama y los personajes.

¿Qué autor o autora te inspira?

Alberto Vázquez Figueroa fue el primer autor con cuya obra me animé a escribir en serio. También puedo destacar de esos inicios al dúo Douglas Preston y Lincoln Child, en cuanto al género y el estilo de trama. Ahora, el abanico es más extenso. En el ámbito del lenguaje, mi referente principal es Leandro Pinto y, en ocasiones puntuales, Miguel Aguerralde, mientras que, para los tecnicismos y recursos, suelo conversar con Rayco Cruz y, en lo concerniente a los personajes, giros de trama y anudado de hilos sueltos, mi mejor ejemplo y consejera es Mélani Garzón Sousa. Aparte de esto, cada vez que me enfrasco en un género o subgénero intento empaparme de obras del autor que más se ajuste a mi intención.

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: Nunca dije adiós a la primavera, de Marwan.

— Una novela: Piratas, de Alberto Vázquez Figueroa.

— Un cuento: Ante la intensa retahíla de cuentos populares conocidos, desde mi adolescencia he observado con creciente interés la mitología nórdica. De seleccionar de ahí alguna de las leyendas, me quedaría con cómo Ska∂i ascendió de jötum a æsir, incluyendo su matrimonio y divorcio con Njördr, y la secuencia de hechos que desembocan en el ragnarok.

Una obra de teatro, un guión cinematográfico

— Una obra de teatro: Cyrano de Bergerac, de Edmond Rostand.

— Un guión: La princesa Mononoke, de Hayao Miyasaki.

Proyectos

Mi proyecto inmediato es una novela autoconclusiva encuadrada dentro de la fantasía joven-adulta, sin título definitivo y ahora mismo en fase de revisión. Como ejes argumentales del manuscrito se destacan el fanatismo ideológico, la capacidad de recuperación ante una crisis durante la juventud y las consecuencias encadenadas de los actos nacidos en el odio.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

Me veo como un viajero que se examina y entrena para llegar más lejos.


'Jurmanarem', de Sandro Doreste
Portada de ‘Jurmanarem’, de Sandro Doreste.

Sandro Doreste Bermúdez nació y vive en Gran Canaria. Viajero empedernido cuando el bolsillo lo permite, fue marinero en un patrullero de 2013 a 2016. En la actualidad es corrector profesional titulado en la Universidad Europea de Madrid y estudia Administración y Finanzas en el IES Felo Monzón Grau Bassas. Educado con una mano en los libros y la otra en el teclado, sus primeras obras tuvieron lugar a edad temprana con referencias como Michael Crichton, Alberto Vázquez Figueroa, Ken Follet o el dúo Preston & Child. Desde niño obtuvo varios premios escolares por relatos. Su primera obra publicada, La sombra de Eirok, vio la luz en abril de 2014 en el seno de la editorial Hakabooks. Sus siguientes obras han sido autopublicadas: Hijos de la luna (2015) y Jurmanarem (2016). (Blog).

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