Maribel Lacave: «Somos lo que leemos»

Maribel Lacave

Entrevista exprés

Esta poeta grancanaria lleva desde 1998 viviendo en el sur de Chile, en la isla de Quinchao (archipiélago de Chiloé), donde además imparte talleres literarios. Poeta, narradora y ensayista con varias obras a sus espaldas, ha contribuido a popularizar la cultura canaria. Ha recibido varios premios literarios y, además de autora, es una destacada sindicalista que ha dedicado parte de su vida al trabajo solidario, sobre todo a la lucha por el pueblo saharaui, no en vano su familia vivió muchos años en el Sahara.

Tres claves de tu último trabajo

Siempre trabajo en varios proyectos a la vez, o sea que hablamos de «mis últimos trabajos». Uno de ellos es un poemario novedoso, muy alejado de lo que he escrito hasta ahora, que me marca una nueva línea de escritura que, de seguro me va a influenciar también en los demás géneros. Por otro lado, cada vez me siento más inclinada a la narrativa, al ensayo de investigación y a la literatura infantil, géneros en los que he estado trabajando también recientemente.

¿Qué autor o autora te inspira?

Todos y todas (con perdón de la Academia). Somos lo que leemos, un compendio de lecturas revueltas, batidas, licuadas y digeridas a lo largo de los años. La escritura es imposible sin ese sustento en el que conviven, en mi caso, desde los clásicos a los poetas de postguerra, pasando por novelistas rusos o latinos, por toda la literatura árabe y por  las poetas sudamericanas de principios del siglo XX. Pero si hay que dar algún nombre en concreto, me quedo con la poesía de Neruda, de Juana de Ibarbourou y de Agustín Millares Sall.

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: las Coplas por la muerte de su padre, de Jorge Manrique. Creo que es el mejor poema que se ha escrito en castellano, de una profundidad tremenda y una maravillosa forma de expresión. Cada vez que lo releo me vuelve a producir los mismos  escalofríos que sentí a los doce años, cuando lo leí por primera vez.

— Una novela: Rayuela, de Julio Cortázar, y Cien años de soledad, de G. Márquez además de toda la novela rusa y árabe. Pero siempre vuelvo a Mujercitas, de Louisa May Alcott, una y otra vez; la raíz primera de mi amor por la literatura.

— Un cuento: El eclipse, de Augusto Monterroso. Es un canto contra el racismo y un magistral reflejo de la actitud eurocentrista y arrogante de los conquistadores y evangelizadores en América. Me emociona, especialmente, quizá porque me ha ayudado en  este doloroso proceso de reaprender la historia que he tenido que emprender desde que vivo en una pequeña isla del Pacífico sur.

Una obra de teatro, un guion cinematográfico

— Una obra de teatro: Adiós siglo XX, del ecuatoriano Abdón Ubidia, pero también La vida es sueño, de Calderón de la Barca.

— Un guion: Casablanca. Se dice que el guion se iba escribiendo democráticamente entre todos a medida que avanzaba la filmación. No sé si es verdad o se trata de una leyenda urbana, pero en cualquier caso me atrae la posibilidad de esa manera compartida de hacer y escribir.

Proyectos

En febrero presentaré un nuevo libro en Chile, El mito de la Pincoya, un breve ensayo que relaciona los mitos con la realidad de los pueblos nómadas del mar de este sur del mundo. Luego, en marzo, estoy invitada al XX Encuentro Abrace de Montevideo, donde presentaré un nuevo poemario publicado en Uruguay, La balada de los dinosaurios y otros recados. Además, ando ultimando un nuevo poemario infantil, A vuelo de pájara, y está también pendiente un lindo proyecto de publicación en Canarias.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

Sin duda, Tibianante, un híbrido entre  las dos majoreras Tibiabin, «la que susurra y profetiza», y Tamonante, la «mujer que tiene la experiencia de la lectura y la escritura».


'La balada de los dinosaurios y otros recados', de Maribel Lacave
Portada de ‘La balada de los dinosaurios y otros recados’, de Maribel Lacave.

Maribel Lacave (Las Palmas de Gran Canaria, 1951) es poeta, narradora y ensayista, miembro desde sus inicios del Centro de la Cultura Popular Canaria, con quien realizó el programa cultural San Borondón en Radio Cadena Española. Fue colaboradora habitual en revistas como Sansofé y El Puntal. Formó parte de las muestras de cultura popular y del Festival Espal y gran parte de su obra se recoge en grabaciones discográficas de dichos actos y en numerosas antologías, tanto de poesí, como de narrativa. Ha sido traducida al portugués, árabe, italiano, inglés y mapuzungun (lengua mapuche). Muchos de sus poemas han sido musicalizados por cantautores españoles, latinoamericanos y africanos. Ha recibido numerosos premios, entre ellos el Premio de Poesía Juan Alvarado, el Premio Cuentos en movimiento o el Premio San Borondón del Centro de la Cultura Popular Canaria, por su defensa de la cultura y la identidad canaria. Graduada Social, sindicalista, luchadora por la independencia del Sahara Occidental (a cuyo pueblo está destinada gran parte de su obra), ha formado parte también de otras organizaciones de solidaridad internacional y literarias y actualmente preside la agrupación cultural El Rodezno de Curaco de Vélez. Entre los libros publicados, destacan Con toda la mar en los bolsillos, Donde sólo media luna, Sin fronteras, Dos para un tango, Como florece el Dafne en el invierno, Cuentos de la abuela majareta, Los canarios del lago Budi, Los mundos de Gali, Isla Truk, Cuentos al revés, Mestizada. Susurros para Paula, Cuentos insulares al alimón, Granos de arena, La balada de los dinosaurios y otros recados y El mito de la Pincoya.

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