XV edición de ‘Escritos a Padrón’

XV edición de 'Escritos a Padrón'

Tarde festiva en Gáldar, tarde santiaguera, tarde tórrida y bulliciosa. El pueblo, tomado por un gentío que colma calles, bares, comercios, plazas y terrazas, celebra con júbilo, a la par, la tradición y el verano. Pero tarde también para el sosiego y la reflexión, la literatura y el arte. En el casino, presentación del libro colectivo Sábor literario, producto de los tres primeros años de los premios que le dan nombre. En la Casa Museo Antonio Padrón, decimoquinta edición del encuentro literario Escritos a Padrón, en el quincuagésimo aniversario del fallecimiento del pintor. Ocho eran los creadores citados para celebrar a través de sus respectivas creaciones la memoria de aquel que tanto y tan bien supo reflejar la luz, el paisaje y el alma del norte grancanario a mediados del pasado siglo. Cada uno con sus emociones, sus impresiones y su propio estilo: lírica, narrativa, análisis, música e incluso videocreación. Tras la recepción del investigador Héctor Moreno y las palabras de bienvenida de Javier Jiménez (responsable del Departamento de Educación y Acción Cultural), por ausencia accidental del director del centro, César Ubierna, el turno fue para Yeray Rodríguez, que desnudó para los presentes, en romance exprés, la técnica y el espíritu de La luchada. Francisco Suárez Moreno hizo un recorrido por la relación entre al pintor y su tierra, y su especial visión del mar en El roquete de Sardina. Colorful Songs puso la nota internacional con la lectura de poemas creados por jóvenes de Italia, Reino Unido y Grecia en torno a la obra de Padrón —a través de las Canciones al óleo de Heriberto Cruz— y la proyección de un vídeo protagonizado por dos jóvenes lituanos en el que se fundían pintura, música y poesía. Acerina Cruz compartió su lectura poética, cargada de azules y simbologías, de Las tuneras. Jorge Rodríguez Padrón se adentró en las profundidades conceptuales y formales del legado plástico de Padrón a través de una elaborada pieza ensayística, con parada y fonda en El nacimiento. Manuel M. Almeida ofreció un texto, en forma de microrrelato, y un pre-texto, como recreación catártica del El niño enfermo. Sasa Sosa aportó el factor experimental, con un vídeo creado en colaboración también con el cantautor Heriberto Cruz, acerca de la fugacidad del arte. Y, por último, Macarena Nieves Cáceres, con un relato inspirado, gota a gota, en La lluvia. Durante el acto, conducido por Manuel Díaz García, que también aportó una creación poética sobre la Piedad a la conclusión, se fueron intercalando reflexiones de distintos pintores de las Islas centradas en la vida y obra del homenajeado. El tercer tiempo tuvo lugar en el patio del centro, con un convite amenizado por la agrupación musical Ríos de Lava. Son más de 200 autores ya los que han aportado su grano de arena a este enorme proyecto cultural que es Escritos a Padrón desde su puesta en marcha y en breve serán cinco los volúmenes editoriales que den constancia de ello. En el museo quedan, pues, los textos y el eco de tanta imaginación al servicio de la obra y la memoria de uno de nuestros más grandes artistas. En los participantes, retinas cargada de descubrimientos y emociones, condensadas en la reproducción de la Abubilla con que se obsequia cada aportación.

Reportaje fotográfico: Casa Museo Antonio Padrón | Inma Flores | Rosi Morera

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