Rafael Cadenas
Rafael Cadenas, durante la entrevista para DRAGARIA (Foto: DRAGARIA).

Alejado de toda vanidad. Así es es como se presenta el poeta venezolano Rafael Cadenas, a pesar de que no cesan los elogios hacia él, reconocido como una de las mejores voces literarias de Sudamérica, y poseer numerosos y prestigiosos premios internacionales, además de ser candidato al Premio Cervantes en los últimos años. Hacer una entrevista a un señor de 87 años que llegó este martes a Gran Canaria tras casi 12 horas de vuelo no es fácil, y menos cuando además tiene un problema auditivo, es muy tímido y prefiere las preguntas por escrito.

El autor presentaba este miércoles en rueda de prensa, acompañado por Aquiles García Brito y Sebastián de la Nuez —integrantes de la Nueva Asociación Canaria para la Edición (Nace), organizadora del II Encuentro de Literatura de Las Palmas de Gran Canaria—, la cantidad de actos que protagonizará durante su estancia en la isla. Cadenas, que visita por primera vez Gran Canaria, agradeció esta invitación: «Hace mucho tiempo que no veía el mar». El poeta ofrecerá mañana una conferencia y el viernes un recital dentro de una gira que, tras esta primera escala, le llevará a Tenerife, Salamanca, León y Madrid.

«Si no hay lenguaje no hay poesía»

En su comparecencia ante los medios de comunicación presentes en el Palacete Rodríguez Quegles, que contó además con la presencia de la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Encarna Galván, el autor venezolano habló del precio de los libros, de la falta de libertad y del compromiso de los poetas con el lenguaje: «Si no hay lenguaje no hay poesía, el poeta debe estar enamorado del lenguaje y del compromiso».

El poeta se refirió también a los escritores que apoyan el actual régimen político de su país: «Yo no me explico cómo pueden apoyar a este régimen, pero no quiero emitir ningún juicio, ellos sabrán lo que hacen», afirmó. Dentro del contexto en que está sumido el país, aseguró, «hay un grupo que apoya al régimen y otro que forma parte de la oposición». Sin embargo, Cadenas resaltó que este es un hecho que ha pasado mucho en la historia y mencionó al hijo de Thomas Mann, quien escribió un libro sobre los intelectuales que apoyaron a Hitler, a pesar de que fue «un personaje horrible».

A pesar del evidente cansancio, Cadenas no dudó en atender a DRAGARIA tras la rueda de prensa. Queríamos saber, por ejemplo, cómo valora la situación de la literatura actual en España, ya que él es un admirador de la Generación del 27. Al respecto, adelantó que es algo de lo que hablará en su charla. «La poesía que se ha hecho en España después de la Generación del 27 no ha tenido el mismo efecto en Venezuela y me pregunto por qué. Yo creo que una de las causas es que se conocen mucho menos porque los libros de las generaciones siguientes llegan muy poco a Venezuela», señaló.

Generación del 27

Cadenas reconoce que son más conocidos Alberti, Lorca o Salinas, pero que apenas se conoce a Guillén, que a él le interesa «bastante». El poeta confiesa que la situación actual de su país y la inflación han conducido a que los precios de las obras literarias suban hasta estar fuera del alcance de la mayoría de los ciudadanos. Nos aseguró que existe miedo en su país, y un miedo atroz al que, además de la situación política, se le suma «el azote de la delincuencia. La persona que sale de su casa tiene miedo a que le pueda pasar algo, un asalto por ejemplo», Sin embargo, insiste que el período más oscuro para la literatura fue el vivido bajo «la dictadura de Marcos Pérez Jiménez, porque en el régimen actual todavía se permiten algunos espacios, que se van reduciendo cada vez más».

«El pueblo no lee los artículos de opinión, no tiene acceso a la prensa escrita. Es muy difícil además conseguir papel»

«En esa época me expulsaron de mi país por cuatro años», recuerda Cadenas, periodo que aprovechó para aprender inglés en su estancia en Trinidad: «Me encanta leer en otros idiomas», confiesa. De las dficultades actuales en su país, destaca «el abuso de poder. El Gobierno controla los medios de comunicación, sobre todo la radio y la televisión, que son los más populares. El pueblo no lee los artículos de opinión, no tiene acceso a la prensa escrita. Es muy difícil además conseguir papel, un periódico como Nuevo País o Tal Cual han pasado a ser semanales, a ello le sumas el precio elevado y da lugar a la desaparición de periódicos, igual pasa en el interior del país con las pequeñas emisoras de radio o televisión».

«a pesar de ser triste, se publican muchos libros y hay paradójicamente una gran actividad intelectual»

El poeta afirma que las políticas del actual Gobierno «tienden al totalitarismo y no se puede ser disidente político en el país». Sin embargo, a la pregunta de cómo se las apaña un poeta para sobrellevar la situación, asegura que, «a pesar de ser triste, se publican muchos libros y hay paradójicamente una gran actividad intelectual».

Cadenas, de pasada militancia comunista indica que abandonó hace tiempo esa militancia: «Me desapunté del comunismo hace muchos años, ahora solo quiero defender la democracia con todas sus fallas, porque también necesita reformas. Pero me considero un poeta evolucionario, ya descreo de toda revolución».

Las dos grandes revoluciones

El poeta venezolano dice no creer en la palabra «esperanza», asegura que prefiere pensar «en el presente y no en el futuro, se habla mucho de diálogo pero en realidad no lo hay». Las dos revoluciones que son para él importantes a estas alturas de su vida son las de las comunicaciones con las nuevas tecnologías y la de los descubrimientos científicos que hacen, «que tengamos que evolucionar y adaptarnos».

«Poeta que procura “el poema en prosa, que no es lo mismo que la prosa poética”, señala e insiste en que hoy día se da una “prosificación de la poesía”»

Se mostró agradecido con todos los galardones internacionales recibidos, incluido el pasado año el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Granada Federico García Lorca. Sin embargo, hace mención especial al recibido en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, México, considerada una de las ferias del libro más importantes del habla hispana.

Admite que el escritor español que más ha leído es Salvador Pániker, fallecido a principios de año, «con el que tengo una gran afinidad». Poeta que procura «el poema en prosa, que no es lo mismo que la prosa poética», señala e insiste en que hoy día se da una «prosificación de la poesía».

Conoció a Alberti en Venezuela, cuando aún se celebraban actos literarios internacionales. Y reivindica el misticismo zen que ha encontrado en la escritura japonesa. De hecho, su último libro, En torno a Basho y otros asuntos, hace un guiño a los haikus.

Una de las cosas que ha aprovechado para hacer en esta visita es hablar de su trabajo, ya que sus dos últimos libros han sido editados en España por las dificultades para hacerlo en su tierra, lo que ha provocado que esos libros no se conozcan en Venezuela, «salvo cuando hay alguna lectura y yo leo poemas», sentenció.

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