Fernando Delgado

La rueda de prensa de este jueves, dentro del encuentro que facilita diariamente la organización de la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria entre medios de comunicación y escritores, tuvo un marcado carácter reivindicativo. Paloma Porpetta reivindicó la figura de Gloria Fuertes, Sergio Chejfec reivindicó el valor de la literatura más allá de las ventas y Fernando Delgado… bueno, Delgado reivindicó todo lo que se le puso a tiro.

El veterano autor tinerfeño, que presenta en la feria su nuevo trabajo, El huido que leyó su esquela —«un tratado sobre la culpa»— reivindicó, por ejemplo, un cierto escepticismo frente a la creencia de que las nuevas tecnologías contribuyen a la recuperación del mercado editorial: «No soy tan optimista. Sí pienso que el nuevo libro digital a lo mejor genera otros modos o comportamientos de lectura, pero…. Me hace mucha gracia porque parece que los modernos han descubierto la poesía, y eso es porque un verso y un tuit parecen la misma cosa. Han descubierto en la simplicidad el valor de un verso. Y no tienen nada que ver. En lo barato se ha descubierto el valor de una nueva literatura y, si nos descuidamos, llamamos poesía a eso: al disparate».

«Las memorias tienen más interés cuando son inventadas que cuando se cuentan llanamente»

Delgado reivindicó también lo que podríamos denominar memoria o biografía fantástica, quizá una aplicación del realismo mágico al ejercicio de recordar: «Las memorias me parecen un acto de vanidad que no tiene mucho sentido. Las memorias tienen más interés cuando son inventadas que cuando se cuentan llanamente. Yo he mentido mucho sin querer mentir. Es una fantasía inocente, que no pretende engañar a nadie, sino inventarte el que querías ser y olvidarte del que has sido, porque quizá te ha tocado vivir una etapa mucho más dura y eran tiempos menos felices. En lugar de rememorarlos, los inventas».

Y reivindicó, por último, la proyección de la presente edición de la feria del libro capitalina: «De las mejores que ha habido aquí y de las mejores de España. Después de la de Madrid, que no es de Madrid sino nacional, hay una feria muy interesante que es la de Valencia, y la de Las Palmas ha ido cobrando notoriedad. Sobre todo porque tiene una estructura que no solo se limita a poner unos puestos de libros y un paseo para que la gente pase por allí, sino que ha tratado de crear un ámbito de contacto y de encuentro con los libros: personas mayhores, niños, jóvenes, edades diversas, gustos diversos… No es cerrada, elitista, ni populachera: se combina todo. A mí me ha sorprendido ver un programa tan diverso en una semana. Yo creí que eran al menos 15 días».

La temporalidad del libro

Sergio Chejfec

El argentino radicado en Nueva York Sergio Chejfev, que presentó su Teoría del ascensor en la jornada del miércoles, pero que aún tiene programados varios actos en la isla, explicó las claves de su libro, en el que se combinan diversos estilos literarios, y admitió que su propuesta pueda ser carne de minoría: «Un libro tiene que provocar algún tipo de resistencia, hay que esperar esto de cualquier cosa que se somete a la consideración artística, y cada libro tiene que abrirse su propio camino. A mí como lector me interesen los libros que me hacen trabajar un poco más y hacen que me pregunten qué estoy leyendo».

El autor quiso diferenciar el valor literario del meramente comercial o popular: «Cuando uno habla de público o de ventas, uno se está refiriendo a cosas que se pueden cuantificar, pero al mismo tiempo son muy abstractas, en el sentido de que lo cuantificable muchas veces no da cuenta de una serie de dimensiones vinculadas con la literatura, en este caso. La temporalidad de los libros va más allá de la temporalidad de la cuantificación».

Una autora irrepetible

Paloma Porpetta

Paloma Porpetta, por su parte, interpretó a la perfección su papel de escudera de la desaparecida Gloria Fuertes —desaparecida por su fallecimiento, pero desaparecida también, «inexplicablemente», en opinión de Porpetta, del panorama literario de nuestro país—: «Es bastante extraño esa invisibilización que se ha hecho con Gloria, ese acallar esa voz, que debió de resultar molesta. Es social, es feminista, es una mujer rompedora, es una mujer con una sexualidad diferente, ama a hombres, ama a mujeres… Gloria no está dentro de los cánones».

La autora de Me crece la barba. Poemas para mayores y menores, antología de la obra de la que también fue popular personaje televisivo en las últimas décadas del pasado siglo, advirtió que el libro que presenta mañana «no es un homenaje, es la reivindicación de su obra, su obra infantil, un poco olvidada, pero sobre todo la de adultos. Fue una gran poeta social, una de las grandes poetas de la posguerra, muy considerada en otros países, en América, en Estados Unidos se trabaja mucho sobre ella, y en España ha habido un vacío. Movemos los sentimientos, apelamos a la gente que la vio y la leyó. Es una gran poeta de adultos».

Porpetta desveló el proceso de selección de los poemas que componen el volumen y adelantó: «La Gloria que hay aquí es mi Gloria personal. Espero que cada cual saque su propia Gloria».

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