Cristo Saavedra: «He pretendido, por encima de todo, jugar»

Cristo Saavedra
Cristo Saavedra (Foto: Raúl Ramos).

Entrevista exprés

El primer trabajo de Cristo Saavedra, en el que un puñado de relatos y lo que él llama «poesía desordenada» se mezclan por azar y por «necesidad de compartir», viene a justificar la teoría de que el norte de la isla de Gran Canaria posee un gran número de escritores con talento. Este joven, que ha decidido retomar sus estudios universitarios tras varios años de abandono, ve en la literatura una herramienta necesaria para sobrevivir.

Tres claves de tu último trabajo

He pretendido, por encima de todo, jugar; me llaman con la misma fuerza el continente y el contenido. Es por este motivo que busco en los narradores, y en la propia lengua, la herramienta que me ayude a imprimir cierto ingenio. Se podría decir, por lo tanto, que juego, ingenio y realidad son tres aspectos muy importantes para mí; con ellos he pretendido imprimir cierta magia a lo cotidiano, sin dejar de plasmar los aspectos más universales del día a día.

¿Qué autor o autora te inspira?

Ciencia, fe, eternidad, memoria, olvido se reúnen en la obra de Miguel de Unamuno, desde Del sentimiento trágico de la vida hasta San Manuel Bueno, mártir, pasando por Abel Sánchez. Sin duda, temas que siempre me han quitado el sueño. Sin embargo, Jorge Luis Borges, en su tratamiento del tiempo —cómo traslada la metafísica al relato corto y a la poesía—, me resulta muy estimulante. Supongo que todo depende del género en que nos movamos o del estilo que busquemos. Valoro mucho el ingenio y la originalidad y, afortunadamente, sigo tropezándome con grandes escritores: Gioconda Belli y El país de las mujeres; Amélie Nothomb y su Metafísica de los tubos. En el mundo del microrrelato hay autores que nunca fallan, como Juan José Millás o Augusto Monterroso. En poesía busco, casi siempre, el realismo sucio —las angustias vitales observadas a través de una lupa sórdida— y lo encuentro en textos del poeta chileno Hugo Vera Miranda o en la argentina Alejandra Pizarnik. Lo que sí es cierto es que faltan páginas para enumerarlos a todos y que, muchas veces, el miedo a olvidarnos de algunos muchos hace que evitemos ser más prolijos.

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: Sin duda alguna Do not go gentle into that good night (No entres dócilmente en esa buena noche), de Dylan Thomas.

— Una novela: Mi primer gran libro, mi primer gran amor, fue Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez. Recuerdo que lo leí siendo muy jovencito, mientras escuchaba a Mike Oldfield, Tubular bells, y a Vangelis.  Entre tonos de gris, de la escritora Ruta Sepetys, sobre la ocupación soviética en Lituania, es una novela histórica de ficción imprescindible y una de las recomendaciones que siempre hago. El beso de la mujer araña, de Manuel Puig, me sorprendió tanto por la carga social como por los juegos narrativos. Hijos de la ira, de Dámaso Alonso, con su «Madrid (…) de más de un millón de cadáveres». O el último que he comprado, Poesía soy yo, de Raquel Lanseros y Ana Merino, donde la voces de la poesía femenina del siglo XX —al menos una buena muestra— son, de alguna manera, homenajeadas en esta antología.

— Un cuento: Un misterio, de Juan José Millás.

Una obra de teatro, un guión cinematográfico

— Una obra de teatro: Los árboles mueren de pie, de Alejandro Casona.

— Un guión: Interstellar, de Christopher Nolan.

Proyectos

Estoy trabajando en una autobiografía enfocada en mi diabetes, en donde no quiero andar con paños calientes. No pretendo ayudar ni servir de ejemplo, ni mucho menos caer en el formato de la autoayuda. La idea es plasmar la otra realidad, esa de la que nunca nos hablan, con mucho sarcasmo, con dobles sentidos y ofrecer al lector la oportunidad de dar utilidad a mis experiencias.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

En el maravilloso mundo mágico de DRAGARIA me podría identificar con cualquier personaje, pues, al margen de gustos personales y de preferencias, todos comparten esta hermosa pasión: la literatura.


'Antología de un comienzo', de Cristo Saavedra
Portada de ‘Antología de un comienzo’, de Cristo Saavedra.

Cristo Josué Saavedra Sarmiento, (15/06/1981) natural de Guía de Gran Canaria, inicia sus estudios universitarios casi al mismo tiempo que su pasión por la escritura (después de varios años sin quitarle la caperuza a la estilográfica). Actualmente se encuentra cursando las últimas asignaturas del Grado en Lengua Española y Literaturas Hispánicas, carrera que pretende terminar con un interesante proyecto sobre la obra poética de Jorge Luis Borges. Si todo marcha según lo previsto, en junio de este mismo año cerrará este ciclo universitario para especializarse en Español como Lengua Extranjera (ELE), dejando nuevamente su tierra canaria para continuar con un proceso de formación que le permita cumplir los sueños propuestos años atrás. En los últimos meses ha publicado varios microrrelatos en diferentes antologías y hace poco dio un pequeño gran salto con un libro de relatos cortos, reflexiones y poemas, titulado Antología de un comienzo.

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