Trifonia Melibea Obono y Diana Olga Mújica
Trifonia Melibea Obono (dch.) y Diana Olga Mújica (Foto: DRAGARIA).

La escritora y periodista guineana Trifonia Melibea Obono y el especialista en cine y catedrático de Comunicación Audiovisual Santos Zunzunegui, que participarán este jueves en la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria, fueron los encargados de atender la mañana de este miércoles a los medios de comunicación en la ya habitual rueda de prensa que precede al inicio de las actividades en el parque de San Telmo.

Obono, que presenta su novela La bastarda, en la que denuncia cómo el peso de la tradición frustra la vida de muchas mujeres en las sociedades africanas, explicó que el origen de su obra no tuvo un carácter activista: «Cuando escribí el libro no tenía conciencia de género ni LGTBI como activista. Escribía lo que vivía y lo que veía.. En mi país se ve la homosexualidad como algo occidental, y en mi libro lo que digo es que también han existido desde siempre en mi país. La homosexualidad es tan blanca como negra, es humana, no es extraterrestre».

La autora explicó la triple dimensión que puede aplicarse al término que da título a su novela: «Con bastarda me refiero a la falta de protección jurídica que tenemos las mujeres en mi país. La mujer es un bien, una propiedad. Así concluye la novela: ‘Bastarda yo, una mujer fang; bastarda yo, la hija de una soltera fang; bastarda yo, lesbiana’».

«Hay feminismo en África, desde nuestras abuelas que trabajaron duramente para su libertad hasta nosotras. Cuando leo por ejemplo Diez palabras claves sobre mujer, no es muy diferente de lo que me contaba mi abuela. El feminismo es un movimiento internacional. Es un movimiento que da vida», afirmó Obono.

La escritora también quiso referirse a las dificultades de publicar una obra de estas características en su tierra, explicando que «En Guinea no hay editoriales. Se editó aquí [España]. En Guinea se prohibió que se hablara de ella en la televisión y en la radio. Se vende, pero si no tiene visibilidad…». En cambio, «fuera de Guinea ha sido la bomba», concluyó la autora, que estuvo acompañada en el acto por Diana Olga Mújica Velázquez, concejala delegada de Igualdad del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria.

«El cine lo que tiene que hacer es adaptarse»

Por su parte, Zunzunegui achacó la génesis de su libro, Bajo el signo de la melancolía, a una «provocación» de su mujer: «Vio una exposición sobre la melancolía en París y me vino con el catálogo y una serie de materiales. Me dijo que no había nada de cine. Y pensé que estaría bien explorar ese campo».

Santos Zunzunegui
Santos Zunzunegui, durante la rueda de prensa (Foto: DRAGARIA).

El también crítico cinematográfico centró buena parte de su intervención en los problemas que envuelven al séptimo arte en la era de las nuevas tecnologías: «Actualmente hay dos posiciones extremas: que el cine se ha acabado o que el cine nunca ha estado mejor. Obviamente ninguna de las dos son verdad. ¿Qué es lo que se ha acabado o se está acabando? Yo creo que lo que se está acabando es la manera de consumir y vivir el cine».

Reacio a criticar los nuevos formatos y costumbres, Zunzunegui entiende que «hay cosas que no se pueden cambiar. El mundo evoluciona como evoluciona, las tecnologías van como van, los tiempos cambian… Hoy día el cine ya no es lo mismo para los jóvenes de lo que era para nosotros, y el cine lo que tiene que hacer es adaptarse a eso. Hay que estar con los tiempos. Es bueno mirar hacia atrás, pero también hay que saber hacia dónde van las cosas».

Preguntado acerca de si estamos asistiendo a la muerte del cine, indicó que «el cine lleva muriéndose desde el año 1999. Desde entonces no ha dejado de bajar, y sin embargo continúa y funciona y encuentra derivados, como las series. La muerte del cine es una expresión retórica».

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