El espíritu de Félix Francisco Casanova se pasea por San Telmo

2ª Jornada de la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria
Fernando Aramburu, José Bernardo Casanova y David Villanueva.

La segunda jornada de la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria volvió a tener a Fernando Aramburu como pieza destacada. En esta ocasión no por su novela Patriasino por su condición de prologuista de las Obras completas de Félix Francisco Casanova, editadas por el sello madrileño Demipage. Y volvió a llenar. «El que haya participado en esto no ha sido un mero trámite, siento verdadera veneración por este escritor con quien tengo una relación especial, pues es muy cercano y muy familiar, y este es un acontecimiento literario que considero de primer orden. El objetivo es que sea conocido por sus lectores de la forma en que a mí me hubiera gustado conocerlo», señaló el reciente Premio Nacional de la Crítica durante la presentación de las más de 700 páginas que conforman el volumen que recoge los textos del escritor canario, fallecido en 1976 a los 19 años de edad.

Vicente Vallés también cumplió con las expectativas: llenó la carpa principal con su Trump y la caída del Imperio Clinton. Y ante las preguntas del público sobre las consecuencias de la presidencia del magnate estadounidense, quiso tranquilizar un poco a la audiencia: «Estados Unidos tiene un sistema político tan poderoso que es muy difícil que un gobernador interfiera en las decisiones del Gobierno, además cuenta con la prensa que, aunque pueda parecer que no, es una herramienta muy poderosa en ese país».

Quien escribe también tuvo su hueco en la jornada de ayer. Acompañada de las escritoras Inma Flores y Josefa Molina tuve la oportunidad de charlar con el público que se dio cita en la carpa principal en torno a Reflexiones en blanco y negro, mi nuevo libro de relatos. Durante la presentación hubo una emotiva sorpresa, pues uno de los ilustradores que cedieron obras para el libro, Clodobaldo González, quiso hacerme entrega pública de dos de sus dibujos a carboncillo.

Ya en horas de mediodía, la zona gastronómica fue nutriéndose de personas, no solo para saciar el apetito, sino también en algunos casos para leer la prensa o un buen libro, como Ángelo, un joven italiano que devoraba un ejemplar totalmente concentrado a pesar del intenso barullo a su alrededor. Todo aderezado por el bullicio de los talleres, algunos a ritmo de rap.

Espido Freire volvió a hacer pleno en la Carpa Macondo. El público se mostró más interesado en conocer de cerca a la autora que su libro, pues realmente no hubo mucha gente que se acercara posteriormente a la firma. Freire explicó a los asistentes por qué le llamó la atención la figura de la zarina protagonista de su novela, «Cuando era pequeña yo era muy curiosa y descubrí un dibujo de Alejandra en un diccionario que llamó mi atención. Además, era la primera vez que conocía la palabra fusilamiento y dio la casualidad de ue fue un 17 de julio, aunque de 1918, y esa es mi fecha de cumpleaños, algo que a todos los niños nos marca cuando identificamos nuestra fecha con algún hecho concreto o con alguien famoso». Para Freire, Alejandra «no fue una heroína, y sí la enemiga de su propia libertad».

Mientras Espido Freire se despedía de su público, la aparición en el parque de San Telmo del popular artista Pepe Dámaso dio lugar a un pequeño revuelo. Todo el mundo quería sacarse fotos con él y él, solícito, se prestaba a ello. Dámaso presentaba su primer poemario, El vaho en el espejo, y contó con el repaldo no solo del público, que volvió a llenar la Carpa Macondo, sino de varios políticos que quisieron acompañarle en este estreno. Por allí se pudo ver a los alcalde de Agaete y de Guía de Isora, Juan Ramón Martín Trujillo y Pedro Martín Domínguez, respectivamente, o la consejera de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Inés Jiménez. Dámaso aseguró que el título de la obra biográfica está inspirado en el fallecimiento de su padre siendo él aun niño, pues recordó que su madre lo llamó por la ventana, pidiendo que fuera a buscar al médico y recuerda cómo antes, para certificar un fallecimiento, los médicos usaban el espejo como herramienta: «Si no echabas el vaho, es que ya no había vida», señaló.

La jornada se completó con el resto de presentaciones y la presencia de autores y autoras como Julio FajardoElena Acosta, Ruth Azcárate, María Angélica Castellano, Manuela Hernández, Mayte Henríquez, Fabiola Herrera, Antonio Jiménez Paz, Miguel Pérez Alvarado, Jorge FonteRayco PulidoRubén Acosta, Leandro Pinto, Jorge Liria o Servando Rocha. Entre los asistentes, rostros conocidos en el ámbito de la literarura canaria como Pepe Junco, las hermanas Rodríguez Court, Emilio González Déniz, Teca Barreiro o Noel Olivares, así como el ilustrador Augusto Vives, autor de muchas de las portadas de autores de las Islas.

Reportaje fotográfico: DRAGARIA

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