Zena Santana: «La escritura es mi manera de mostrarme al mundo, desnuda»

Zena Santana

Entrevista exprés

A esta autora grancanaria le apasiona «el arte: literatura, teatro, cine, música…», aunque también se confiesa una adicta a «los crucigramas, el chocolate o viajar». Comenzó a escribir en edad escolar, consecuencia directa de su condición de «lectora precoz». Admite que es una persona «muy reservada», que se expresa mejor a través del papel que de forma oral, aunque estima que de esta carencia hace virtud: «La escritura es mi manera de mostrarme al mundo, desnuda», afirma. Acaba de publicar el poemario Verso, almendra, tinta (Dech, 2018), junto a la ilustradora madrileña Vanessa Estefa.

Tres claves de tu último trabajo

Las tres claves están en el título, Verso, almendra, tinta. El origen está en el verso, porque todo se gestó en mí, en mis poemas. Tinta viene de Vanessa Estefa, que ha contribuido a dar vida, color y alas a estos versos. Y fundamental, almendra, en el centro de todo, hace referencia al poema que da comienzo al libro: Todo blanco, eres («Como el alma que germina / en un embrión de espuma / naces, fruta de cáscara»). Lo escribí para mi hijo. Lo escribí, pero fui consciente en ese ejercicio de que no existen palabras certeras, por más idiomas que se conozcan, cuando se tiene la osadía de escribirle a un hijo. Lo demás es poesía. 29 poemas.

¿Qué autor o autora te inspira?

Lo justo es citar a más de un autor o autora y no solamente de la literatura, sino artífices del arte que tengan atractivo para mí porque me aporten inspiración: pintores, cineastas… la vida. Destacaría a Benito Pérez Galdós por ser brillante en su lenguaje y sus ideas. Una sopa con el Quijote, el surrealismo, el humor inglés, Ingmar Bergman, Silvina Ocampo

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: Sandra sólo habla en líneas generales, de Efraín Huerta. Poema sublime.

— Una novela: El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha. Novela divertidísima, inteligente, atemporal. Imprescindible.

— Un cuento: La nariz, de Nikolái Gógol.

Una obra de teatro, un guion cinematográfico

— Una obra de teatro: mis favoritas son los textos clásicos (comedias de enredo, costumbrismo, el absurdo, el humor, comedia de capa y espada, tragicomedia…). Destacaría Tartufo o el impostor, de Molière; la adaptación teatral de Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós; y Muerte accidental de un anarquista, de Dario Fo.

— Un guion: La naranja mecánica, guion adaptado por Stanley Kubrick sobre la novela homónima de Anthony Burgess.

Proyectos

En general, no tengo intención de abandonar la literatura, aunque los ritmos (tanto para escribir como para leer) los impoga yo misma. Mi gran apuesta personal es escribir teatro. He finalizado dos poemarios infantiles, inéditos aún, que me gustaría que se publicaran ilustrados, en forma de álbumes infantiles… ¡La literatura infantil me parece imprescindible! Suelo presentarme a concursos literarios porque representan práctica y un desafío cotidiano. Al mismo tiempo, estoy escribiendo mi primera novela corta: es un texto de lenguaje conservador, complejo y casi barroco, pero de intención y voluntad eclécticas: es sátira, crítica, humor, sorpresa.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

Sería, sin duda, esa mujer que imagino a través de una ventana y que soy yo misma como debería ser.


'Verso, almendra, tinta', de Zena Santana
Portada de ‘Verso, almendra, tinta’, de Zena Santana.

Zenaida Santana Medina (Las Palmas de Gran Canaria) es escritora y poeta. Se graduó en Artes plásticas y Diseño. Titulada como técnico superior en Gráfica Publicitaria, se dedica desde hace más de doce años al diseño gráfico y editorial en una empresa multinacional. Ha publicado La fábrica de hacer pájaros (Dech, 2016), Verso, almendra, tinta (Dech, 2018). Ganó el XV Concurso de Poemas Temáticos de la red social de poesía soypoeta.com (2016) y cuenta con varias publicaciones en antologías literarias y como finalista en diversos certámenes: aforismos, microrrelatos, haikus y poemas.

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