Silvia Rodríguez, premio de poesía María del Villar de Tafalla

► La autora grancanaria obtiene el galardón, 'ex aequo' con la escritora argentina Patricia Severín, por su poemario 'Marabulla'

Silvia Rodríguez

La poeta grancanaria Silvia Rodríguez acaba de alzarse, ex aequo con la argentina Patricia Severín, con el premio de poesía María del Villar de Tafalla en su XXIV edición. El Jurado, integrado por Tomás Yerro María José Berruezo, Ángela Álvarez Sáez, Marina Aoiz, Manuel Morán y Iosu Kabarbaien destacó el trabajo de ambas autoras —Marabulla en el caso de la canaria y Eclipses familiares en el de Severín— entre un total de siete finalistas.

Según consta en el acta, en esta edición de 2018 participaron 104 autores, 12 de los cuales fueron descalificados por no ajustarse a las Bases. El certamen está organizado por la Fundación María del Villar Berruezo, de Tafalla (Navarra).

«El poemario gustó enseguida a los tres componentes que seleccionamos los poemarios que se van a entregar al resto del Jurado y pronto comentamos su valía, sencillez y profundidad, al mismo tiempo, y cómo llegaba a tocarte las fibras muy sutilmente y con mucha delicadeza. Es además un conjunto de poemas en los que hay algunos que, bien por su temática de remembranza de los juegos infantiles y de buenos años de la infancia o por la forma de plantear los temas e incluso por el léxico elegido, la autora podría haber caído muy fácilmente en la cursilería, el sentimentalismo o el amarillismo. Sin embargo Silvia Rodríguez sabe vadear perfectamente estos aspectos y ceñirse sin ambages, suelta y limpia, en lo que está contando, sin recargar ni acentuar los episodios y utilizando imágenes y metáforas muy logradas, precisamente por su aparente simplicidad y sencillez, aunque está claro que detrás ha tenido que haber un trabajo concienzudo de exactitud, limpieza y depuración», señala Kabarbaien, escritor, jurado y miembro de la fundación.

Léxico canario

Otro de los factores que llamó la atención del Jurado en el caso de Marabulla fue el uso del léxico local: «Por las referencias incluidas en el libro estaba claro que se trataba de una autora canaria, ya que el malpaís, el picón o el camión de plátanos solo podían darse en esa afortunada geografía. Su exotismo, para nosotros los norteños de la Península, también supuso un atractivo», añade Kabarbaien.

El premio ha sido ex aequo por primera vez en 24 ediciones y, aunque de estilos muy diferentes, los dos trabajos ganadores «muestran una calidad de escritura extraordinaria y una abundancia de imágenes muy sugerentes, muchas de las cuales se te quedan clavadas en la mente», concluye el escritor.

Silvia Rodríguez es traductora e intérprete y ha publicado los libros de poesía Rojo Caramelo ( Alharafishedita, 2004), El ojo de Londres (El Museo Canario, 2005), Casa Banana (Gabinete Literario, 2007), Shatabdi Express (Baile del Sol, 2008), Bloc de notas (Idea, 2009), Departamento en Quito (Ediciones La Palma, 2013) Ciudad Calima Tragacanto, 2015) y Las princesas no tienen nombre (Maclein y Parker, 2016). Es coautora de los libros de poesía La fiesta innombrable (Baile del Sol, 2009) y Las bocas del agua (Vitruvio, 2014). Entre otras antologías está incluida en 23 Pandoras: Poesía alternativa española (Baile del Sol, 2009), Voces de Papel / A Miguel Hernández (Instituto Cervantes, 2010) o Poesía Canaria Actual (La manzana poética, 2016). Estuvo en el programa de la II edición del Festival Internacional de Perfopoesía de Sevilla en 2009 y ha intervenido en los festivales internacionales de poesía de Génova (2005) y La Habana (2008 y 2009), en el Programa Literario de Otoño de Ginebra en 2009 y en el II Festival Internacional de Poesía Poetas en Mayo en Vitoria-Gasteiz en 2014. Ha editado textos en revistas como La porte des poetesFiccionesTuria, Piedra del molino, Mundo HispánicoTelegráfica, en el suplemento cultural mejicano La jardinera Guarrior y en la revista valenciana de poesía 21 versos.

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