Felipe Ortín: «Espero vivir del cuento»

Entrevista exprés

Este escritor que reivindica la literatura de humor nació en Barcelona «por casualidades de la vida», asegura, pero se considera «chicharrero» porque a los 15 días ya estaba de vuelta en Tenerife: «Me crié en Taco (de hecho siempre digo con orgullo que soy de Taco), mis hermanos nacieron aquí en Tenerife», explica. A los 18 años regresó a Barcelona para completar sus estudios y allí pasó trabajando 25 años. Actualmente reside en Tenerife: «También por motivos personales me lié la manta a la cabeza y volví a este paraíso que es mi tierra canaria con su maravilloso Teide, donde espero vivir del cuento, nunca mejor dicho, si es que eso es posible, je, je», señala. Cuenta en su haber literario con la novela Idus de julio (SB-eBooks, 2017), en la que el autor critica e ironiza sobre sistema laboral actual.

Tres claves de tu último trabajo

Bueno, de mi último y de mi único, por ahora, trabajo. Pues si tengo que destacar tres claves, diría que el primero y principal es el humor, con el que desarrollo toda la trama con la intención de sacar alguna sonrisa a los lectores. Pero también incluiría dos aspectos más. Uno sería la ironía, pues con la historia que narro hago una crítica a muchos elementos de nuestra vida diaria como, por ejemplo, la ambición desmedida en nuestros trabajos que nos pueden hacer olvidarnos de lo más importante: vivir. Y el último aspecto de la novela que destacaría es su frescura pues, por lo que me han dicho los lectores que ya se la han leído, es una lectura fácil, amena y que no se puede encasillar en ningún género en concreto, aunque tiene un poco de policíaca, de romántica o, incluso, tiene alguna pincelada histórica.

¿Qué autor o autora te inspira?

Normalmente, a esta pregunta los escritores suelen responder dando referencias de otros escritores, sin embargo, mi principal inspiración no es un escritor en sí mismo, pues se trata de Francisco Ibáñez, el creador de Mortadelo y Filemón, y yo, como escritor de humor, tomo ideas o referencias suyas. También, incluso, de Les Luthiers. Pero si hablamos de escritores, podría hacer referencia a Jardiel Poncela o a Eduardo Mendoza. Y aprovecho la ocasión para reivindicar la literatura de humor porque, hoy en día, parece que sea una literatura de segunda división. Cosa curiosa cuando resulta que nuestra obra literaria más universal es El Quijote, que no deja de ser sino una comedia crítica. También porque hacer reír escribiendo es de lo más complicado que hay y, sin embargo, parece que esto no se valore. También, por supuesto, con el humor se pueden contar y criticar cosas muy serias. Por ejemplo, las películas La vida es bella e Intocable son sendos dramones, sin embargo, cuando uno las ve, pasa la mitad de la película riéndose, aunque el tema tratado es peliagudo. En definitiva, ¡viva el humor!

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: uno breve y conciso pero con mucho mensaje de Gloria Fuertes: «Lo primero, la bondad; / Lo segundo, el talento. / Y aquí termina el cuento».  

— Una novela: siempre he sido un devorador de novela, pero como novela a destacar tengo una guardada con especial cariño desde que un día, en la Feria del Libro de Santa Cruz, con unos 11 años, compré La ‘tournée’ de Dios, de Enrique Jardiel Poncela. Me pareció una novela divertidísima y brillante que conservo en casa ya con las hojas amarillentas.

— Un cuento: un cuento zen que me enviaron hace poco.

Una obra de teatro, un guion cinematográfico

— Una obra de teatro: curiosamente, hace poco me he apuntado a clases de teatro, así que parece ser que voy a ser escritor y actor al mismo tiempo, es decir, pobre a tiempo completo. Antes solo era pobre a media jornada y ya, definitivamente, he decidido ampliar mis metas y horizontes. Así que como la primera obra en la que voy a participar es Tres sombreros de copa, pues elijamos esta. Por cierto, mi papel es de Odioso Señor y acoso a la protagonista en plan baboso, pero también gracioso, todo hay que decirlo.

— Un guion: me parecen fantásticas La Vida es Bella o Intocable. Dos dramones contados desde un punto tan optimista que parece que la vida vale la pena. Y es que, como decía Eduardo Galeano, el humor tiene la capacidad de devolverte la certeza de que la vida vale la pena.

Proyectos

Como esto de escribir se ha convertido en un pequeño vicio, qué mejor proyecto que sacar una nueva novela. En Navidades, si todo va bien, espero ver a mi segunda hija dando de leer a mis lectores.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

Aunque no lleve casco, bermudas ni chaqueta, no me importaría ser un tajinaste. Son altos, esbeltos, preciosos y, sobre todo, están cerca del Teide.


'Idus de julio', de Felipe Ortín
Portada de ‘Idus de julio’, de Felipe Ortín.

Felipe Ortín (Barcelona, 1971) vivió su infancia en Tenerife hasta que en 1989 retornó a Barcelona para estudiar Ingeniería de Telecomunicaciones. Tras regresar a la isla, en 2017 publica Idus de Julio de la mano de la editorial SB-eBooks.

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