Un libro sobre las poetas históricas canarias inaugura la Biblioteca Sebastián Padrón Acosta

► José Miguel Perera, responsable de la edición, aporta un estudio introductorio al volumen editado por el Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias
► El libro será presentado este viernes, 29 de diciembre, a las 19.30 horas, en la sede de la institución

El Instituto de Estudios Hispánicos de Canarias (IEHCan) acaba de publicar la reedición del ensayo Las poetisas isleñas (siglos XVIII, XIX y XX), de Sebastián Padrón Acosta, un volumen que ha estado al cuidado del filólogo José Miguel Perera, quien además aporta un estudio introductorio.

'Las poetisas canarias', de Sebastián Padrón Acosta

La trascendencia que en la historia literaria canaria poseen los textos sobre las poetas insulares de Padrón Acosta promueve en este libro no solo el rescate de su ensayo más conocido sobre estas autoras, sino también una serie de artículos, hasta ahora prácticamente desconocidos, sobre diferentes individualidades femeninas literarias de Canarias, desde el siglo XVIII hasta el primer tercio del siglo XX, antes de la llegada de las escrituras de Mercedes Pinto y Josefina de la Torre.

En la introducciín, los textos de Padrón Acosta son analizados en un concienzudo trabajo de Perera, una investigación focalizada en este asunto particular que actualiza en gran medida cuál es la situación en el presente de los estudios sobre las líricas canarias anteriores a 1936, al menos de los perfiles literarios principales que fueron tratados por el erudito tinerfeño.

María Viera, Fernanda Siliuto, Victoria Ventoso, Cesarina Bento, Leocricia Pestana, Isabel Poggi, Victoria Bridoux, Bohemia Pulido o Lía Tavío son algunas de las escrituras analizadas en este libro editado por el IEHCan de Puerto de la Cruz, institución que conserva buena parte de la biblioteca personal de Padrón Acosta, enclavada en el punto geográfico donde nació.

La colección

La Biblioteca Sebastián Padrón Acosta está coordinada por el propio Perera, una colección que recogerá la rica y amplia obra que este escritor insular de la primera mitad del siglo XX gestó durante más de tres décadas, y que fue dada a conocer en diversos medios, especialmente en periódicos de la isla de Tenerife. Su labor pionera en la crítica literaria y artística canaria ha convertido muchos de sus textos, a lo largo de los años, en material de obligada consulta para investigadores e interesados en las materias que abordó. La colección presenta, por tanto, no solo la fundamental reedición de escritos importantes del autor, sino además la necesaria recopilación ordenada y unificada de sus artículos y ensayos hasta ahora dispersos por la prensa histórica canaria. Esta veintena de libros está clasificada en cinco bloques temáticos: Creación, Crítica e Historias Literarias (al que pertenece la obra presentada), Antologías, Arte e Historia.

Sebastián Padrón Acosta (Puerto de la Cruz, 1900 – Santa Cruz de Tenerife, 1953) fue un sacerdote conocido, sobre todo, por su dedicación vocacional a la literatura y la investigación histórica. Su marcada y particular personalidad desde joven hará que, entre otras cuestiones significativas, suspenda la carrera eclesiástica durante casi un lustro de su vida. Luego será retomada y concluida, aunque nunca tendrá un destino como cura principal en una parroquia. A punto de estallar la Guerra Civil, llegará a Santa Cruz de Tenerife, donde —aun permaneciendo cercano a los ámbitos religiosos— ejercerá como profesor en diversos contextos.

Su labor de escritor comenzaría en su larga estancia en La Laguna (fuera y dentro del Seminario) poco antes de 1920, y se irá desarrollando a lo largo de los años hasta su muerte. Será a partir de su aterrizaje en la capital tinerfeña, sobre todo desde 1940, cuando su producción (especialmente en el ámbito de la crítica literaria y artística, pero también en el de la investigación histórica) dará los más ricos frutos. Se convertiría así no solo en pionero de la crítica literaria y artística de Canarias, sino también en uno de los máximos y primeros exponentes de la valiosa hornada de investigadores sobre estudios canarios que surgieron por aquellos tiempos.

En los duros años de posguerra ejercerá una labor fundamental como despertador de vocaciones literarias y artísticas juveniles, además de ser un adelantado divulgador de la cultura literaria a través de las ondas de Radio Club Tenerife. Moriría en 1953 en su casa particular, de la que apenas saldría en sus últimos años por propia voluntad y por la que pasarían tantos amigos suyos de la vida cultural. De sus muchos y variados estudios destacamos, entre otros, Poetas canarios de los siglos XIX y XX, Retablo canario del siglo XIX, Cien sonetos de autores canarios o El teatro en Canarias.

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