Christian Gálvez y Espido Freire

Menos popular que su cuadro más famoso, La Gioconda, el retrato de Leonardo da Vinci que custodió a su muerte Francesco Melzi, su alumno, secretario y albacea, es, al menos, tan enigmático como aquella pintura. Menos popular porque esta referencia solo la conocen los estudiosos y tan enigmático porque no se sabe bien a cuál de los retratos se refería Giorgio Vasari, fundador de la historia del arte en el siglo XVI, que fue quien dio noticia de la custodia del cuadro conservado por Melzi. Fascinado por esta historia, Christian Gálvez, presentador del célebre concurso televisivo Pasapalabra, vuelve sobre su vieja obsesión por el genio florentino con Leonardo da Vinci –cara a cara- (Aguilar), un libro que le ha hecho merecedor del respeto de los expertos en el viejo maestro. Gálvez presentará al público canario su nueva publicación el viernes 2 de junio en la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria.

En el encuentro que organiza la Asociación de Libreros de la Provincia de las Palmas y que se celebrará entre el  29 de mayo y el 4 de junio en el parque de San Telmo, Gálvez relatará algunas de las claves de este libro que lleva un prólogo del prestigioso historiador Ross King. Entre ellas las que constituyen el anclaje de la publicación, los tres posibles retratos a que se pudo referir Vasari: El Autorretrato de Leonardo que conserva en la Biblioteca Real de Turín, el retrato que le hizo Francesco Melzi en vida de su maestro, o el David de Verrocchio, para el que pudo haber servido de modelo el Leonardo joven.

«En busca del verdadero rostro de Leonardo da Vinci, pues la fiabilidad de su Autorretrato es cuestionada por numerosos expertos»

Además de consultar una ingente cantidad de documentación, para armar este libro Gálvez ha contado con la asesoría de expertos en arte como, entre otros, el citado Ross King, Giovanni Saccani, director de la Biblioteca Real de Turín —en la que se encuentra el dibujo conocido como Autorretrato de Leonardo— y Martin Kemp, profesor emérito de Historia del Arte en la Universidad de Oxford. En busca del verdadero rostro de Leonardo da Vinci, pues la fiabilidad de su Autorretrato es cuestionada por numerosos expertos, Gálvez contó con el apoyo también de, entre otros, Francisco Etxebarría, profesor de Medicina Legal y Forense de la Universidad del País Vasco y Vicente Calatayud Maldonado, catedrático emérito de Neurocirugía en la Universidad de Zaragoza.

Leonardo da Vinci –cara a cara-, que está profusamente ilustrado por María Emegé y cuenta con varios apéndices documentales, sigue de manera trepidante la pista del rostro del pintor mediante el estudio histórico, el análisis morfopsicológico y el maxilofacial, y, vigilante del rigor científico, se detiene en dónde concluyen las últimas pistas, de modo que queda al lector inclinarse por uno u otro cuadro como el verdadero retrato de Leonardo.

Llamadme Alejandra

Por otra parte, Espido Freire estará, también, en la XXIX Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria para presentar su novela sobre la última zarina de Rusia. Se cumple este año el centenario de la Revolución Rusa y los fantasmas de muchos de los personajes de aquel torbellino que cambió la marcha del mundo desfilan por doquier. Uno de ellos, acaso el más romántico de todos, es el de la emperatriz Alejandra Feodorovna, esposa del último zar, Nicolás II, ejecutada por los bolcheviques junto a sus hijos. Espido Freire (Bilbao, 1974), una de las narradoras españolas con más proyección internacional, retrata a esta figura trágica en Llamadme Alejandra, novela que publicada por el sello Planeta y que por su penetración en la mente de la zarina y su ritmo trepidante fue reconocida con el Premio Azorín 1917. Espido Freire será una de las protagonistas destacadas en la jornada del martes 30 de mayo.

Toda la novela, que comienza en julio de 1918, ocho meses después de que los bolcheviques tomaran el poder en Rusia, está narrada en primera persona por la zarina, que recuerda su vida. Así, por las páginas de Llamadme Alejandra desfilan personajes bien conocidos que no por ello dejan de subyugar al lector, como la Reina Victoria de Inglaterra, abuela de Alejandra y consejera suya; Rasputín, el monje con quien siempre se dijo que mantenía un romance, y Sissi, emperatriz de Austria, en quien Alejandra adivinaba «una pena al rojo vivo, muy distinta a la melancolía de buen tono en la que se sumía mi familia».

«El cuento de hadas con el que Alejandra recuerda su juventud, acabará abruptamente en el sótano de la casa donde está prisionera con su familia»

Naturalmente, en la mente de Alejandra hay un lugar principal para Nicolás II, su marido, por quien ella, princesa alemana, abrazó la religión ortodoxa para casarse. Hombre pusilánime, marcado por la dureza de su padre, Alejandro III, su flaqueza de carácter marcará su destino y el de su familia. Entre ella, además de para sus cuatro hijas, Olga, Tatiana, María y Anastasia, Alejandra tendrá en un lugar preeminente en su pensamiento para el heredero del trono, Alexis, el más pequeño de sus vástagos, nacido con la terrible enfermedad de la hemofilia que hizo de él un niño necesitado de constantes cuidados.

El cuento de hadas con el que Alejandra recuerda su juventud, acabará abruptamente en el sótano de la casa donde está prisionera con su familia. Allí, la zarina, el zar y sus cinco hijos son fusilados por los bolcheviques, pero las joyas que la Alejandra y sus hijas llevaban cosidas a la ropa para sobrevivir fuera de Rusia hacen de escudo ante las balas y las bayonetas. “Sólo ellas fueron culpables de su larga agonía”, sentencia ese bolchevique que ordenó su ejecución.

Espido Freire (Bilbao, 1974) debutó como escritora con Irlanda (1998),
novela que recibió una espléndida acogida por la crítica y fue galardonada con el Premio Millepage, otorgado por los libreros franceses a la novela revelación extranjera. En 1999 apareció Donde siempre es octubre, y seis meses más tarde se convertía en la ganadora más joven del Premio Planeta con su obra Melocotones helados (1999). Sus otras novelas son Diabulus in musica (2001), Nos espera la noche (2003) y Soria Moria (ganadoradel Premio Ateneo de Sevilla 2007), La diosa del pubis azul (2005) y La Flor del Norte (2011). Es autora, además, de varios ensayos, colecciones de cuentos, dos novelas juveniles y un libro de poemas. La crítica la ha reconocido como una de las voces más interesantes de la narrativa española.

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