‘Prosapoeticando’ – Juan Francisco Santana Domínguez

 

 

Título: Prosapeticando

Autor:  Juan Francisco Santana Domínguez

Editorial: Éride

Género: Poesía, prosa poética

ISBN: 978-84-16947-39-3

Lanzamiento: 2017

Precio: 12 €

 

A pesar de lo que la gente suele creer, la poesía no es en absoluto un género sencillo; ni de leer ni de escribir. Los escritores suelen decir que en ese oficio solo hay una regla: la constancia y el trabajo diario… excepto si de poesía hablamos. La poesía —o la prosa poética— exige un estado emocional especial para poder escribirla. Si no, lo que se escriben son ripios, pero no poemas. Y a la hora de leerla, igual. La poesía no se puede (al menos no se debe) leer en medio del fragor diario sino que requiere disponer del reposo preciso para dejar que el alma del poeta, presa en esos poemas, cale en la del lector y la llene. Prosapoeticando no es un poemario al uso. En él se mezcla prosa poética y poesía pura con un estilo personal e inigualable: el de Juan Francisco Santana. Su dominio del vocabulario es proverbial, y su amor por nuestra historia está presente en la obra:

«Pudimos huir de aquella barbarie, de aquella opresión que nos mataba, hacia el Este, hacia el lugar en el que nuestra madre siempre nos esperaba despierta, y allí juré, a Acorán, mientras te miraba a los ojos, que siempre, intentaría ser de nuevo libre, dándole la mano a África, que tanta alegría nos mostraba…».

La tristeza, el dolor, la angustia vital, también están presentes en este poemario:

«Me asomé, entonces, con sigilo
a la ventana del cercano presidio
en el que te divisé tras los cristales
de aquel calabozo cargado de pena.
Te estabas calzando unas zapatillos de cristal,
abandonas allí por una cenicienta
que, según me dijeron, se había jubilado,
en la habitación que no tenía ventanas».

La nostalgia tiene también su parte en la obra de Juan Francisco:

«Yo quise irme, decidido
de manos de Evaki, emigrante
del otro lado de los mares,
tan calladamente, aquel día
en que besé a las sonrisas,
perdiéndome en momento
que quedaron en mis sueños».

Una recomendación al lector habitual de poesía: Prosapoeticando no es un libro habitual. Acercarse a él es un reto, pero cuando se supera, el lector se queda con la sensación de que ha conectado con el poeta a través de su poesía y nota una cierta y extraña sensación, como la de ser un intruso en la intimidad ajena.

Puedes comentar este artículo en nuestra página de Facebook: