Teresa Iturriaga Osa: «Huyo de la lectura fácil»

Teresa Iturriaga Osa

Entrevista exprés

Viajera empedernida por placer y por trabajo, esta mujer nacida en Palma de Mallorca lleva más de 30 años viviendo en Canarias. Se dedica a la publicidad turística y el periodismo de viajes, pero es además doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Comprometida con las realidades sociales, está muy vinculada al trabajo de cooperación entre Canarias y África. De gran imaginación, nos sorprende en esta entrevista con un cuento basado en el personaje de DRAGARIA que le gustaría ser. Vitalista y defensora de las mujeres, aglutina en Plataforma de Mujeres Creadoras a artistas de diferentes disciplinas culturales.

Tres claves de tu último trabajo

Mi último libro, de poemas y relatos, se titula DeLirium (La vocal de Lis, 2017): un mundo poético entre el delirio y el amor a lo vivo. Porque cuando entro en el túnel de las palabras, se produce en mí un cambio de estado y accedo a otra esfera de la realidad. Una vez dentro del proceso, el material literario me va llevando al fondo de mí misma, pero en ese tránsito podría caer en la locura, en la más grave adicción. Intento buscar el equilibrio al entrar y al salir de un profundo abismamiento. Por eso, el título de este libro. Por eso, DeLirium.

¿Qué autor o autora te inspira?

A lo largo de mi vida, he leído grandes obras de hombres y mujeres que, sin duda, me han modelado el pulso y el alma, estoy hecha de palabras. Es imposible nombrarlos a todos. Aun así, en poesía citaré a Gelman, Sabines, Huidobro, Salinas, Caballero Bonald, Neruda, Benedetti, WhitmanBlanca Varela, Olvido García Valdés, Szymborska, Denise Levertov, Véronique Tadjo. La nueva poesía árabe es otra de mis debilidades: Mahmud Darwish, Nizar Qabbani, Adonis (entre los favoritos para el Nobel de Literatura). Por mis estudios de traducción, he tenido la oportunidad de estudiar sus obras en profundidad. Y qué decir de la prosa del mago Cortázar, Borges, Balzac, Víctor Hugo, Faulkner, Duras, Yourcenar… y tantos maestros de la substancia y de la forma. En cualquier caso, confieso que me apasionan las novelas como ejercicio de introspección en cualquier contexto en que la narración sea sensible a las preocupaciones de su época y nos acerque a lo social y a lo existencial. Personalmente, a la literatura le pido el dominio de una estética simbólica y un esfuerzo hacia la esencia, huyo de la lectura fácil. Es un viaje a nado con las olas de un mar de emociones entre lo físico y lo anímico, con la incertidumbre, el temor, la obsesión, la traición, la rabia, la ira, la decepción, la cobardía, el conflicto, la impotencia y, sobre todo, el valor y el amor hasta el delirio.

Un poema, una novela, un cuento

— Un poema: Gotán, de Juan Gelman. Un hombre atravesado por la espada, un padre en medio de la pérdida que es capaz de componer un canto para superar la muerte. El amor, en efecto, la gran puerta por donde escaparse y salvar la propia vida. Admiro a aquel ser humano roto por el dolor que sabe levantar el vuelo y crear un mundo poético donde reine la belleza. Chapeau! Entonces llega la hora de escribir, en ese preciso instante, cuando la oscura realidad entra sin aviso en nuestra casa, y lo hace con sus botas sucias, gritando su sed fea de venganza y dispuesta a agredirnos la noche, a aplastarnos los sueños. Una vez abierta la caja de Pandora, los males del mundo se esparcen por la Tierra, pero siempre nos quedará la esperanza, y ésa es la fuerza de la palabra que sirve su paz a los cuatro vientos.

— Una novela: La Orden del Tigre, de J. J. Armas Marcelo, nuestro escritor más universal. «La memoria es un arma que carga el diablo con metralla y dinamita, dijo la Tigra, envuelta en susurros de fumadora implacable». Así comienza esta novela, como un salto en el tiempo que nos lleva al pasado de Argentina, masacrada por el terror militar. Y son el amor, la amistad y la lealtad los tres pilares de su templo narrativo. Una larga historia de torturas y crímenes golpea el recuerdo del protagonista, Álvaro Montes (Samurai), que regresa en busca del amor de Morelba Sucre, refugiada en el Delta unos años después. Es una obra que destaca por una escritura de sutiles matices descriptivos y la fuerza emotiva de sus diálogos. Además, Armas Marcelo exhibe una gran destreza literaria tanto en el empleo de las variedades lingüísticas de Hispanoamérica como en el conocimiento de la complejidad política que expone en la narración. Ahora bien, si algo me fascina en esta novela es su valor simbólico. El autor nos ofrece una revisión de la vida y la muerte, una diagnosis de la existencia sin miedo a los límites, a partir de una mirada atenta sobre las constelaciones humanas. La Orden del Tigre es un viaje de regreso a esa integridad personal que termina por olvidarse con el cansancio de los años, en el ir y venir por los laberintos del mundo. Por ello, la novela nos habla de la memoria de lo genuino, de aquellos idilios que marcaron nuestra personalidad incipiente, de las ilusiones de juventud que hicieron que un día fuéramos héroes –casi dioses- en la recreación de un mundo bello y justo.

— Un cuento: El cisne, de Roald Dahl. Es uno de los relatos de su libro Historias extraordinarias. Lo leí en inglés hace muchos años y me impactó por su enseñanza emocional. En él dos chicos locos y peligrosos, sin ninguna conciencia del bien y del mal, se divierten atormentando a un niño bueno de su pueblo. Nos enfrenta a un caso de bullying o acoso infantil en versión rural, una violencia que se repite en el tiempo, un maltrato físico y psicológico de crueldad insoportable, nada nuevo bajo el sol. Es un cuento con una mezcla de fantasía y realidad de esos que nos hacen temblar porque sabemos que la delincuencia juvenil es un problema muy actual que hunde sus raíces en la falta de educación en valores y, en el peor de los casos, se justifica desde la tradición familiar. Roald Dahl nos hace vivir una experiencia aterradora hasta conducirnos a un final brillante, a un desenlace inesperado con el que nos libera de la miseria humana a través de su magia y justicia literaria. Su relato anima a combatir la brutalidad para no caer nunca en la rendición de nuestro espíritu indomable.

Una obra de teatro, un guión cinematográfico

— Una obra de teatro: Muerte de un viajante, de Arthur Miller. Una obra visionaria. Tuve la oportunidad de asistir a la magnífica interpretacion de José Sacristán en el teatro Cuyás. Es una obra que nos lleva a una reflexión profunda sobre las fisuras del sistema capitalista y la disgregación del individuo sometido a sus presiones. Nos cuestiona la sociedad de consumo que abandona las relaciones afectivas a cambio del progreso material. El equilibrio entre el ser y el tener. Un problema que afecta a todo el planeta.

— Un guión: El Padrino, basada en la novela homónima de Mario Puzo. Las luchas de poder y las intrigas del mundo de la familia Corleone reflejan las pasiones humanas universales. Nos identificamos siempre con uno de los personajes, pero las circunstancias podrían involucrarnos a todos en cualquier punto de la trama, haciendo tambalear en segundos los valores que nos sostienen en tiempos de normalidad. En las crisis, en las guerras, nadie es ajeno al caos. Por eso, juzgar al otro desde la comodidad del sillón, es hipócrita. Todos podemos librar una batalla cuando algo sobrepasa nuestros límites. Depende de lo que esté en juego, de lo que nos roben, de lo que nos hieran.

Proyectos

Voy a escribir mi primera novela en 2018, inspirada en la vida de la bailarina Carmen Tórtola Valencia. He solicitado una beca de investigación en centros de documentación de Cataluña. Actualmente, trabajo en varios libros de poemas y antologías de relatos.

¿Qué personaje de DRAGARIA serías?

Me gustaría ser una dragarysflamboyant, un linaje de mujeres de ímpetu atlántico también conocidas como las hijas del Árbol de la Llama en el País de DRAGARIA. Esta variedad de árbol no soporta los climas fríos y llora si no ve el mar… Una dragarysflamboyant cuida diariamente sus flores de color rojo intenso, estirando y aireando la humedad desde las ramas más altas hacia las más bajas con su abanico de seda. Y, cuando ve pasar a las palomas torcaces hacia África, sopla las flores como velas encendidas para que, al caer, formen alfombras de humus y las aves puedan construir sus nidos. Este fenómeno no se da en cualquier parte. Es un milagro. Sí, es muy cierto que el Árbol de la Llama puede crecer en muchas regiones de la Península, pero por alguna misteriosa razón, sólo florece en la costa subtropical de Granada, en Canarias y en las costas de DRAGARIA. Su gran copa de fuego se adapta sin problema al trazado de nuestras calles y plazas, siempre y cuando suene en ellas la cálida música que toda mujer dragarysflamboyant tararea desde que nace. Sin ese ritmo, el árbol no da frutos. Por eso, cada vez que puedo, saco de la vitrina el abanico y me transformo en la hija de este ser vegetal que da vida y sombra a los habitantes de DRAGARIA sin distinción. Nada como la imaginación para volar muy alto… ¡Dragarys!


'DeLirium', de Teresa Iturriaga Osa
Portada de ‘DeLirium’, de Teresa Iturriaga Osa.

Teresa iturriaga Osa (Palma de Mallorca, 1961) es doctora en Traducción e Interpretación por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Trabaja en periodismo cultural, sociología, radio, poesía, ensayo, relato y traducción. Ha dirigido proyectos literarios con voces de mujer. Ha publicado: Mi playa de Las Canteras, Juego astral, Yedra en vuelo, Revuelto de isleñas, Desvelos, Sobre el andén, Gata en tránsito, Campos Elíseos, En la ciudad sin puertas y DeLirium. Ha participado en varias antologías españolas: Orillas Ajenas, Hilvanes, Fricciones, Que suenen las olas, Ecos II, Doble o nada, Espirales poéticas, Madrid en los poetas canarios, París, Mujeres en la historia I-II-III y Casa de fieras.

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