Presentación de ‘En el azul’, de Pedro Padilla

Presentación de 'En el azul', de Pedro Padilla

Pedro Padilla Quintana, profesor de literatura y lengua, escritor y amante de la lucha canaria presentó este viernes, 27 de octubre, su novela En el azul (Beginbook, 2017), con un lleno total en el museo Poeta Domingo Rivero de la capital grancanaria, acompañado por los escritores Juan Carlos de Sancho y Francisco Quevedo García.

De Sancho, que abrió el turno de palabras, hizo una comparativa del libro con el poema de Millares Sall, Yo poeta declaro, «porque Pedro ha centrado sus esfuerzos en cantar la verdad y llamar por su nombre al demonio que ejerce la maldad noche y día». Además, De Sancho recordó que en la novela se incluyen poemas de varios poetas: Rubén Darío, Tomás Morales y textos del Quijote, «historias que se repiten hoy en muchas partes del mundo, el ascenso de los fascismos. Esta es una obra comprometida que anhela los derechos humanos». El autor de Isla Sombrero Invitó a los presentes a «margullar en el azul, que produce un dolor lacerante pero a la vez es un orgullo y admiración por la vida, porque esto es casi una visión  antropológica, una prueba y resistencia por la vida».

Por su parte, Quevedo hizo un repaso a la biografía del autor, señalando que su amistad databa desde los años setenta y se preguntó si las palabras lucha y poesía tendrían conceptos antitéticos. Quevedo señaló que esta novela se presentaba en un día especial por los acontecimientos históricos que sucedían en Barcelona: «Podríamos hacer una comparación con este día infausto, donde se refleja la intransigencia de los conflictos, de la memoria», e insistió en que la novela tiene un argumento muy bien hilvanado desde el principio, «mantiene el interés narrativo e insta a seguir leyéndola».

El autor, muy emocionado tuvo palabras de agradecimiento para sus familiares, su editor, Jorge Liria, y el local, recordando la figura del desaparecido Pepe Rivero: «Hace un año le prometí que presentaría aquí mi novela y he cumplido con ello». Usando términos de la  lucha canaria, Padilla recordó que la vida era un continúo bregar y que para él esta novela significó «desatar nudos y estar en paz». Mencionó su procedencia natal de Las Tenerías, sus recuerdos de infancia y todo lo que le evocaba el castillo de San Cristóbal, aportando una foto en blanco y negro del mismo que tenían en casa de sus abuelos maternos: «Esta foto me acompañó en todo el proceso de creatividad y adquiere un gran protagonismo en la historia, en donde aparecen y suceden cosas que yo me imaginaba sentado desde los callaos». Finalizó diciendo que esta obra había sido «una medicina, un bálsamo» que le ha  enseñado a aprender que no lo puede «controlar todo. Es la historia de una guerra que les robó a la gente el derecho a ser felices, encuentros y desencuentros en un época de represión, opresión».

Reportaje fotográfico: DRAGARIA

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