Ilíada

Del libro inédito 'El don de la pobreza'

Pedro Flores
Pedro Flores (Foto: Silvia Rodríguez).

 

Pedro Flores (Las Palmas de Gran Canaria, 1968). Ha publicado los títulos de poesía ‘Simple Condicional’, ‘Memorial del olvido’, ‘La vida en ello’, ‘Nunca prendimos París’, ‘El complejo ejercicio del delirio’, ‘El ocio fértil’, ‘La poética del faquir’,’ Diario del hombre lobo’, ‘Al remoto país donde sonríes’, ‘Fieras sin música’, ‘Con la vida en los talones (Antología poética 1994-2004)’, ‘Memorias del herrero de Nod’, ‘Al este del desdén’, ‘En los planes de nadie’, ‘Preparativos para la conquista de Brunei’, ‘La poesía debe ser como la bala que mató a Kennedy’, ‘Donde príncipes y bestias’, ‘El hombre que bebió con Dylan Thomas y otros sonetos’, ‘El último gancho de Kid Fracaso’, ‘Como pasa el aire sobre el lomo de una bestia’ y recientemente ‘Los versos perdidos del contramaestre del arca’. En 2016 la editorial Renacimiento publica bajo el título ‘Salir rana’ una antología poética del autor prologada y seleccionada por el poeta Vicente Gallego.
Ha sido finalista del Premio Nacional de la Crítica por ‘La poesía debe ser como la bala que mató a Kennedy’ y, entre otros, ha ganado el Ciudad de Las Palmas, Tomás Morales, Gil de Biedma, Fray Luis de León, Ciudad de Tudela, Pedro García Cabrera, Isaac de Vega, Ciudad de Santa Cruz de la Palma, Domingo Velázquez, Esperanza Espínola, Antonio Oliver Belmás, 650 Aniversario de la Fundación de Telde, Universidad de Las Palmas y CajaCanarias.
Sus poemas han sido musicados por Andrés Molina en el espectáculo ‘Los hombres que bebieron con Dylan Thomas’, grabado en directo en el teatro Leal de la Laguna. Ismael Serrano y Said Muti también han interpretado letras suyas. Se han publicado sus poemas en varios países europeos y latinoamericanos y ha colaborado en España, entre otras con las revistas literarias ’21 versos’, ‘Cuadernos del Matemático’, ‘Turia’, ‘Telegráfica’, ‘Gaya Ciencia’, ‘Piedra de Molino’ y en Suiza con ‘Mundo Hispánico’.

Wikipediaen DRAGARIA

 

 

 

 

No fuiste en las naves con bancos.
No entraste al alcázar de Troya.
Estesícoro

Creo que son de una humilde aleación,
latón y niquel.
Aquí sólo quedan mendigos y poetas
(y los segundos necesitan más a los primeros que al contrario).
Escarbando entre los adoquines con los ojos
buscando, unos, la limosna del azar,
otros, la moneda pequeñita, latón y níquel,
que encaje en los párpados cerrados
de niñas que partieron en naves con bancos
y entraron sangrientas al alcázar de Troya
destazando héroes a su ligero paso.

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