Una nueva antología reivindica el alcance literario de Cairasco de Figueroa

► 'Templo Militante. Antología poética', del profesor y escritor José María García Linares, destaca el valor épico-religioso en la obra del escritor grancanario

Templo Militante. Antología poética (Editorial Academia del Hispanismo, 2017), nueva compilación de la obra del escritor grancanario Bartolomé Cairasco de Figueroa, es un intento de «situar el texto [y al autor] dentro de la tradición a la que pertenece», que en opinión de José María García Linares, profesor, escritor y antólogo de la edición, no es otra que la épica culta y religiosa de su tiempo.

Cairasco, a quien se considera «fundador de la literatura canaria», elogiado por Cervantes y Lope de Vega, y a quien algunos investigadores como José María Micó sitúan como maestro de Góngora por su dominio del verso esdrújulo, fue para García Linares «una figura importante injustamente relegada a los análisis regionalistas y periféricos, y ello lo demuestra las ediciones de su obra en su siglo y en el siguiente. Desde luego, es un maestro en el esdrújulo, sin duda alguna, y los recursos estilísticos propios del Barroco están ya en su obra perfectamente articulados. No podemos saber qué habría pasado si en Gran Canaria hubiera habido una imprenta que hubiese permitido las reediciones de la obra del canónigo… Es complicado. No es Góngora, por supuesto, ni Quevedo, pero es una figura relevante para la poesía del momento».

«una figura importante injustamente relegada a los análisis regionalistas y periféricos»

Esta nueva antología es también una reacción frente a las visiones «sesgadas» que hasta la fecha se han hecho de Templo Militante (una obra monumental de unos 120.000 versos), «impidiendo la justa valoración de su trabajo». «La novedad con respecto a ediciones anteriores es que ponemos su poesía en conexión con el género del Flos sanctorum renacentista y con la épica culta de la época, demostrando el profundo conocimiento que Cairasco tenía de la tradición poética, tanto española como italiana», señala el antólogo.

Otro de los objetivos de este volumen es destacar las relaciones, «hasta la fecha ligeramente apuntadas», entre Templo Militante y el Flos Sanctorum de Alonso de Villegas, «al igual que la demostración de que este texto funciona como herramienta ideológica contrarreformista, más allá de ser, como apuntara Cioranescu, una enciclopedia barroca. Es un texto religioso que se publica para combatir aquellos otros textos de ficción que permitían a los lectores la evasión y el divertimento, es decir, la libertad en el pensar», según García Linares.

El género más exitoso

Este combate contra la «libertad de pensar» no es, sin embargo, un rasgo fundamentalista en la personalidad de Cairasco —«el horizonte ideológico contrarreformista no permitía concebir esto así»—, aclara el editor: «Esa idea de herramienta ideológica contrarreformista la desarrollo en el estudio introductorio, pero básicamente parto de la idea de que el texto de Cairasco, escrito y publicado por un clérigo, sale para enfrentar un tipo de publicaciones, las llamadas de entretenimiento, que ya por la época empezaban a abundar. El control ideológico de la Contrarreforma es básico, y la jerarquía no podía permitir el libre pensar, al menos aquí en España. Por eso nuestro poeta toma la forma del género más exitoso que había en ese momento, la épica, y por eso recurre a los santos, modelos de conducta heroicos, sobradamente conocidos por sus conciudadanos. En el Prólogo al lector que incluyo en la edición se puede ver muy bien esto».

«Los mismos elementos que se usan para elogiar los poemas épicos religiosos posteriores ya están en su obra »

El libro, que se estructura en cinco bloques —Introducción, Criterios de edición, Bibliografía, Templo Militante (la antología) y Colofón— ofrece una muestra de distintas vidas de santos, de capítulos de la vida de Cristo o María, «todas escritas como si de un poema épico se tratara en donde la clave está en la continua lucha entre la luz y la oscuridad. Los mismos elementos que se utilizan para elogiar los poemas épicos religiosos más conocidos y posteriores (digamos La Cristiada, de Diego de Hojeda, o el Poema heroico a Cristo Resucitado, de Quevedo) ya están en la obra de Cairasco», explica García Linares.

Textos «sesgados»

José María García Linares
José María García Linares, editor de ‘Templo Militante. Antología poética’ (Foto: Salva Ramírez).

«Una de las cosas que me parecían más importantes era mostrar los cantos como lo que son, es decir, cantos épicos, narrativos. Las antologías hasta este momento mostraban pedazos de cantos, pero no nos decían qué había antes, es decir, aparecían textos sesgados. En mi edición respeto la línea narrativa, de ahí que la edición sea tan larga. Además, aviso en cada momento de la ausencia de fragmentos (por ejemplo, de octavas repetitivas). Para mí es fundamental situar el texto dentro de la tradición a la que pertenece, y esto no se ha hecho hasta la fecha con suficiente detalle por la defenestración que sufrió el género épico en los últimos siglos. Además, demuestro (más allá de coincidencias, como dicen algunos investigadores) que nuestro canónigo sigue a pies juntillas el santoral de Alonso de Villegas. Lo adapta al verso y en mi edición recojo los fragmentos originales de de Villegas para demostrarlo», argumenta el antólogo.

«A Cairasco se lo ha leído como el autor de un gran poema, el Templo Militante que, dice la crítica, es una gran enciclopedia barroca. No, no es eso. Es otra cosa. Que luego hable de muchísimos temas lo acepto, pero desde la conciencia absoluta del género al que pertenecen sus versos», señala.

«Estoy convencido de que la obra del poeta grancanario es fundamental como bisagra entre el XVI y el XVII, y que contar con una edición crítica de la totalidad de su obra (hasta ahora no hay ninguna) sigue siendo una cuenta pendiente», concluye.

José María García Linares es profesor de Enseñanza Secundaria y doctor por la Universidad de Granada. Parte de su trabajo crítico está publicado en revistas como Álabe, Tonos, CLIJ o Elvira. Es autor de los poemarios Oposiciones a desencuentro (Dauro, 2007), Neverland (Zumaya, 2010), Novela Negra (Devenir, 2013), Muros (Accésit del XXXI Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, Playa de Ákaba, 2014) y El Salón Barney. Antología de poesía española contemporánea publicada en la red (Playa de Ákaba, 2014).

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