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Textos

Espacio dedicado a las aportaciones creativas gentileza de nuestros autores invitados: poemas, cuentos y microrrelatos inéditos dirigidos especialmente a los lectores de DRAGARIA.

Silvia R. Court

Aguas prestadas

«Contemplo su andar y un balanceo. Te imagino dentro, latiendo en sus aguas prestadas. Ajeno al laberinto del tiempo no te seducen ni la noche ni el día».
Ylenia Perera

Me llamaron Eva

«Me llamaron Eva y lo pagué con sangre: sangre natal, sangre endométrica, sangre novata, sangre fatal».
Berbel

Me desperté para coser el día

«Me desperté para coser el día, / dando puntadas cortas al dobladillo de mis pasos, / zurciendo un corazón a base de remiendos / y bordando en las esquinas las iniciales de la felicidad».
Teresa Iturriaga

Punto de fuga

«No desperdicies / ninguna fuente. Pero no seas / un revoltijo de aguas. / Tal vez el silencio más abyecto / pueda resolver el quid / del desengaño».
Inma Flores

Chanel nº 5

«Se pintó los párpados de un color con matiz terroso y, junto a la ceja izquierda, añadió un dorado mate».
Martina Villar

Entre Alba y Celeste

«Mientras la miro y la gente se aparta, repito un estribillo que canta mi abuela. "Y los muchachos del barrio la llamaban loca».
Teresa Iturriaga

Mucho tiempo antes

«Antes de pasar por mi lengua y por mi piel / retumbaban en tu boca las palabras de amor».
Melania Domínguez Benítez

La lucha está desnuda

«La lucha está desnuda, tiene piel de animal de colores, escamas rojas, verdes, azules, plumas en el costado, huecos para dos alas invisibles…».
Moisés Morán Vega

La caricia no deseada

«Aquella pesadilla volvió a despertarme. Me quedé sentada en la cama, temblando, y con un sudor frío que se apoderaba de todo mi ser».
Noel Olivares

El prodigio más ajeno

«Soy un hombre sentado que espera pacientemente la muerte. Mi estado natural es permanecer sobre alguna butaca o sofá».
Mayte Martín

Espejos

«Ya no se miraba en los espejos. Los tenía por toda la casa. Quienes iban alguna vez de visita pensaban que era un narcisista que precisaba verse en cada esquina».
Leandro Pinto

Cacería

«Mi madre llevaba tiempo diciendo que la oía rumiar. Solía guardar un buen puñado de revistas en su mesa de noche, y el ruido a papel masticado provenía, decía, desde allí dentro...».
Dunia Sánchez Padrón

Sombras

«Sombras. / Ecos lejanos de insonoridad. / Retorcidas huellas. / Mis manos, oscuras, / Despertar de lánguidos espectros / Nutridos en la luna llena».
Dolores Campos-Herrero

El niño y la luna

«Qué te ha despertado?  ¿El cuento del hombre de arena o el de de la criatura horrible que mata con sólo mirarte?».
Ana Pérez Cañamares

He olvidado la fe

«Olvidé la fe de los árboles en invierno / las esperanzas de los humedales / el valor de la primera cigüeña / que decidió no emigrar».
Rubén Benítez Florido

Un beso en la frente

«Cuando observó a la Muerte allí, en el salón de su casa, cómodamente sentada, mirándole con un cierto aire de indolencia, no pudo evitar una profunda decepción».
Belén Lorenzo

Periplo

«A los pocos días del regreso de Ulises, Penélope se siente agotada. Está harta de oír hablar de las sirenas...».
Miguel Aguerralde

Sueños de tinta y sal

«La brisa ondeaba su pelo y los pliegues de su falda. Cada tarde, Yaiza se sentaba en el muro del paseo marítimo de Playa Blanca».
Santiago Gil

2 (adelanto)

Ofrecemos en adelanto varios fragmentos de '2', la nueva novela de Santiago Gil, que se presenta este viernes, 17 de noviembre.
Rodrigo García Marina

Concierto de Aranjuez para viola solo

«Si me dices: toma una escoba / hago de mis manos el lecho de todas las mujeres / que he visto barrer, no me avergüenzo».
Manuel M. Almeida

El Manifiesto Ñ (adelanto)

«Estaba en blanco, aquello lo había cogido desprevenido y sentía que algo no encajaba. En cuanto el del traje se levantó de la silla, Nemesio salió disparado a su encuentro».
Silvia Rodríguez

Hace tanto frío en Alaska

«Lou Reed ha muerto / unas cuantas semanas / después de tu irte / me despido de ti / esta tarde húmeda / cuando te cojo la mano / y tú me llamas enfermera».
Ramón Araújo

Paradoja de la escalera

«Subo corriendo la escalera del parking. Llego arriba cansado. Tal vez demasiado rápido para mi edad. Debo encontrar la forma adecuada».
Rubén Mettini

Verse joven

«Don Fausto se quedó mirándose en el espejo. Doña Natividad lo vio y le gritó: ¡Con 80 años seguís mirándote en el espejo, viejo! ¡Vamos a comer!».

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