Raquel García-Borsani analiza ‘Ariel’, obra cumbre del ‘maestro de la juventud de América’

► La conferencia, que conmemora el centenario del fallecimiento de José Enrique Rodó, tendrá lugar este viernes, 22 de septiembre, en la Casa de Colón

Raquel García-Borsani

La figura del escritor y político uruguayo José Enrique Rodó (Montevideo, 1871-Palermo, 1917), máximo exponente del ensayo literario del modernismo hispanoamericano y considerado el maestro de la juventud de América, centrará este viernes, 22 de septiembre, a las 19.30 horas, la conferencia El ‘Ariel’ de José Enrique Rodó: sueño y exhortación, a cien años de la muerte de su autor, que pronunciará en la Casa de Colón la profesora de literatura y traductora uruguaya residente en Berlín Raquel García-Borsani.

La charla, organizada por el Consulado General de Uruguay en las islas Canarias, conmemora el centenario del fallecimiento del pensador, quien se caracterizó por su lucha por fortalecer una identidad cultural latinoamericana basada en los valores humanísticos.

José Enrique Rodó
José Enrique Rodó.

Miembro de la Generación del Novecientos uruguaya —junto a los narradores Javier de Viana, Carlos Reyles, Horacio Quiroga, el filósofo Carlos Vaz Ferreira o el dramaturgo Florencio Sánchez—, su obra, transcurrido un siglo, sigue suscitando reflexiones y polémicas. «Sus textos subrayaron el malestar finisecular hispanoamericano con un estilo refinado y poético, típico del modernismo. Fue el creador del arielismo, corriente ideológica basada en un aprecio especial por la tradición grecolatina», señala la nota oficial.

Ariel, ensayo publicado en 1900, está considerada como una de las obras de mayor influencia en el campo de la cultura y la política latinoamericanas. Se caracteriza por su contenido filosófico y su tono pedagógico y está dirigido principalmente a la juventud hispanoamericana para, como señaló en su momento el propio autor, «advertirle contra el utilitarismo y contra lo que él llama la nordomanía».

Según la tesis de Rodó, para que el continente hispanoamericano pudiese recuperar sus valores espirituales era necesario que siguiese los ideales estéticos de la cultura de la Grecia clásica, al tiempo que considera al cristianismo como fuente del idealismo.

De este modo, los países hispanohablantes deberían defenderse de la dominación cultural estadounidense mediante el idealismo espiritual. Además, Rodó pensaba que la responsabilidad de los jóvenes residía en preservar una civilización de origen griego.

Puedes comentar este artículo en nuestra página de Facebook: