Álvaro Perdigón

Con más de una docena de libros editados, presencia en varias antologías y numerosos galardones y reconocimientos, Álvaro A. Perdigón Delgado, acaba de proclamarse vencedor, con El envés de los días, del Premio de Poesía Pedro Hernández y Hernández que convoca el Ayuntamiento palmero de Los Llanos de Aridane. Puente él mismo entre continentes (Venezuela-Caracas-Murcia), no puede evitar desde la distancia volver su mirada una y otra vez hacia la isla, pues su mirada, reivindica, más allá del origen y la coyuntura, es isleña. Una mirada que tiene reflejo en el verso, en un amor profundo por las letras y por la honestidad literaria, lo que le lleva a situarse en un plano crítico, si no beligerante, ante los nuevos canales de comunicación y difusión de la creación. Activista incansable de la divulgación y el asociacionismo cultural, desgrana en en esta entrevista urgente las claves de su escritura y su posición ante la literatura, el arte y este tiempo convulso por el que transitamos.

⇒ ¿Qué significa para ti ganar este premio? ¿Cómo recibiste la noticia?

«lato y latiré siempre como el isleño que soy»

Como cualquier premio es un reconocimiento a una obra, a una creación del autor, a su forma personal de expresión en un instante determinado de maduración literaria. No obstante, en esta ocasión, a todo ello se une el que se haya producido en Canarias y más concretamente en La Palma; y así, confluyen hasta configurar un sentimiento completo de satisfacción y felicidad, puesto que, a pesar de esta lejanía física, lato y latiré siempre como el isleño que soy. Por otro lado, recibí la notificación de la concejal de Cultura de Los Llanos de Aridane, como casi todo en el último año, en pleno trabajo en La Aldea de Las Artes, que es un proyecto hecho realidad en el cual se aúna la creación artística y cultural con la naturaleza, conformando un espacio de residencia, enseñanza y creación para creadores de cualquier edad y condición, y concretado en un entorno muy especial que dirige y gestiona la Asociación Cultural Aldea de Las Artes. Y en fin, y a título muy personal, debo reconocer que la voz y el acento canario que me lo comunicó me emocionó hasta las lágrimas. Por consiguiente, no puedo por más que estar sumamente agradecido.

⇒ ¿Cómo describirías la obra ganadora?

El pequeño poemario que compone la obra premiada está enhebrado, a modo de collar, por la persistencia del amor y de su búsqueda a pesar del decurso del tiempo, de sus estragos y del cierto cansancio vital que ello conlleva. Sin embargo, en los versos se declara una actitud positiva que desemboca en un conjunto metafórico de triunfo, esperanza y alegría por una existencia enamorada que renace a cada instante.

⇒ Has ganado un buen número de premios, ¿crees que los concursos cumplen aun una función en el ámbito de la literatura?

«es doloroso y desconcertante asistir a este espectáculo obsceno de vulgarización del arte»

Estamos asistiendo a un desembarco de la mediocridad y la ramplonería literaria a través de las redes sociales y las editoriales de hágaselo usted mismo, de esas que publican tu libro sin más criterio que el poder autofinanciarte la obra, si es que pudiésemos hablar de tal calificativo. Esto nos lleva indefectiblemente a una ausencia de criterios imprescindibles de valoración objetiva de la creación literaria en particular y de la artística en general. Sin embargo, creo o deseo creer que todavía existen reductos donde esos, o al menos una parte importante de tales criterios, permanecen, véase: revistas especializadas, círculos literarios y, tal vez, en menor medida concursos y certámenes. Pero, créanme, es doloroso y desconcertante asistir a este espectáculo obsceno de vulgarización del arte.

⇒ ¿Cuál es tu vinculación actual con Canarias?

Principalmente, emocional. Con esto quiero decir que el alejamiento de mi isla, Tenerife, ha ido sucediéndose en varias fases hasta llegar a un sentimiento irrevocable de pertenencia que va mucho más allá de la habitabilidad del territorio insular, como esas aves que desparasitan al gran mamífero subidos a su lomo. Ahora, me siento isleño y canario como si de un elemento sanguíneo que circula por mi interior se tratase. La isla es el útero que me concibió y me dio a la luz, y yo soy la consecuencia de su concepción química y sentimental. Entre Canarias y yo sólo cabe una relación de amor.


Álvaro A. Perdigón Delgado (Caracas, 1958), reside en Tenerife de 1962 a 2008, año en que se traslada a Murcia. Ha cursado estudios de Filología Hispánica, Derecho y Comunicación. De la edición de sus obras destacan títulos como El lugar de las raíces (Cuadernos Insulares de Poesía, 1981), Tristenue y Pumedad (Ediciones Alternativas, Baile Del Sol, 1996), Soñar de Arándanos (Ediciones Llel, 1997), Los labios de esta ventana (Ediciones Baile Del Sol, 1998), Con los pies en el otoño (Premio de Poesía Angelines, Cantabria, 2000), Desnuda-mente (Colección Recados al Silencio, 2000), El libro de las plegarias (Colección Versos que Nacen, 2001), Perito en cuentos (Accésit del Premio Vivir de relato breve, Cuenca, 2003), Él, el escritor y él mismo (Novaltea, Alicante, 2008), Luciérnagas (Hipálage, Madrid, 2012), Tamaños (Colección Luna Azul, Zaragoza, 2015), Anatoema (Premio de Poesía Pasaia – Altamira Puente Birmingham, Euskadi, 2016). Su obra se encuentra recogida en diferentes antologías: A fuego lento (Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, 1994), Poesía de Canarias en viva voz (Biblioteca ECCA, 2002), Solamente palabras (Centro de Estudios Poéticos, Madrid, 2003), De sal y versos (Ediciones La Palma, Madrid, 2008), Animales entre animales (Raspabook, Murcia, 2014), Tiempo nuevo (Letras como Espada, Madrid, 2015) o Antología mundial de excelencia literaria de aforismos y poesía (M.P. Literary Edition – Poesa, Seatle, Estados Unidos, 2015). Además de los citados, ha sido galardonado con los premios Casino de Granadilla (1980 y 1981), Palepolis (instituido por el Centro Studi Michelangelo de Nápoles), Cuentos de Navidad Villa de Los Realejos (2006), Internacional Almenara de Relato Hiperbreve (2008), Primavera (2015), Antonia Cerrato (2016), Corpus Christi de Camuñas (2017) o Pedro Hernández Hernández (2017), ,entre otros muchos galardones y accésits. Es colaborador en varias revistas culturales nacionales y extranjeras, así como de diferentes medios de comunicación. En la actualidad es fundador y director de La Aldea de las Artes y de la asociación cultural Aldea de las Artes en Abanilla, Murcia. (Blog).

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